La Fātiḥa, la Madre del Libro

Siete versículos. Es la primera sura del Corán, la que todo musulmán recita al menos diecisiete veces al día, en cada unidad de la oración. Es tan breve que cabe en un suspiro, y tan honda que muchos sabios han visto en ella el Corán entero.

La que abre

Al-Fātiḥaالفاتحة«La que abre»: primera sura del Corán, recitada en cada unidad de la oración.Ver ficha (الفاتحة) significa «la que abre», «la apertura». Abre el libro, porque es la primera sura del Corán, y abre cada oración, porque sin ella la oración no es válida. Un ḥadīṯحديثDicho o hecho transmitido del Profeta.Ver ficha recogido por al-BujārīالبخاريRecopilador de ḥadīṯ (m. 870), autor del Ṣaḥīḥ, la colección más respetada.Ver ficha lo dice sin rodeos: «No hay oración para quien no recita la Apertura del Libro».

Tiene muchos nombres, y cada uno dice algo de ella. Se la llama Umm al-Kitābأم الكتاب«La Madre del Libro»: uno de los nombres de la Fātiḥa.Ver ficha (أم الكتاب), «la Madre del Libro», porque contiene en germen todo lo demás. También al-Sabʿ al-maṯānīالسبع المثاني«Los siete que se repiten»: la Fātiḥa, según la mayoría de los comentaristas.Ver ficha (السبع المثاني), «los siete que se repiten», expresión que aparece en el propio Corán (15:87). Y al-Šifāʾ (الشفاء), «la curación», porque se recita sobre los enfermos.

El texto

Vamos versículo a versículo: primero el árabe, luego cómo se lee y después una traducción.

La basmala (aleya 1)

بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ

Bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm.
En el nombre de AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha, el Compasivo, el Misericordioso.

Es la fórmula con la que empiezan todas las suras menos una, y con la que el musulmán empieza cualquier cosa: comer, viajar, escribir. Los dos nombres vienen de la misma raíz, r-ḥ-m, la de raḥmaرحمةMisericordia.Ver ficha (رحمة), la misericordia, emparentada con raḥim (رحم), el vientre materno. Los comentaristas clásicos explican la diferencia así: al-RaḥmānالرحمنEl Compasivo: la misericordia de Allāh que abarca toda la creación.Ver ficha es la misericordia que abarca toda la creación, y al-RaḥīmالرحيمEl Misericordioso: la misericordia que se vuelca sobre los creyentes.Ver ficha, la que se vuelca en particular sobre los creyentes.

La alabanza (aleya 2)

الْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ

Al-ḥamdu li-llāhi rabbi l-ʿālamīn.
La alabanza es para AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha, Señor de los mundos.

Al-ḥamdu li-llāhالحمد لله«La alabanza es para Allāh».Ver ficha es probablemente la frase más dicha del mundo islámico: se dice al terminar de comer, al estornudar o al responder a «¿qué tal estás?». Y rabbربSeñor; nombre de Allāh.Ver ficha (رب) no es solo «señor»: es también el que cría, cuida y hace crecer. Los mundos, en plural, son todos: el de los hombres, el de los ángeles, el de los genios, el visible y el oculto.

Otra vez la misericordia (aleya 3)

الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ

Ar-raḥmāni r-raḥīm.
El Compasivo, el Misericordioso.

La sura repite los dos nombres de la basmalaبسملةLa fórmula «En el nombre de Allāh, el Compasivo, el Misericordioso».Ver ficha. Antes de hablar del juicio, se recuerda la misericordia. El orden no es casual.

El Día del Juicio (aleya 4)

مَالِكِ يَوْمِ الدِّينِ

Māliki yawmi d-dīn.
Dueño del Día del Juicio.

Hay dos lecturas tradicionales, las dos aceptadas: māliki, «dueño», y maliki, «rey». Y dīn (دين), que en otros lugares significa «religión», aquí significa «juicio», «retribución».

El centro (aleya 5)

إِيَّاكَ نَعْبُدُ وَإِيَّاكَ نَسْتَعِينُ

Iyyāka naʿbudu wa-iyyāka nastaʿīn.
Solo a Ti adoramos y solo a Ti pedimos ayuda.

Aquí la sura da un giro: hasta ahora se hablaba de AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha, y de pronto se le habla a Él, de tú. En árabe, el pronombre va delante del verbo, «a Ti adoramos», y eso le da el sentido de «solo a Ti». Es el versículo central, el punto de encuentro.

Un ḥadīṯ qudsīحديث قدسيDicho en que el Profeta transmite palabras de Allāh que no forman parte del Corán.Ver ficha, de los que transmiten palabras de AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha, recogido por Muslim, lo explica de forma preciosa. AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha dice: «He dividido la oración entre Mí y mi siervo en dos mitades». Cuando el siervo recita la alabanza, AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha responde a cada versículo; y al llegar a este dice: «Esto es entre Mí y mi siervo, y mi siervo tendrá lo que pida».

La petición (aleyas 6 y 7)

اهْدِنَا الصِّرَاطَ الْمُسْتَقِيمَ

Ihdinā ṣ-ṣirāṭa l-mustaqīm.
Guíanos por el camino recto,

صِرَاطَ الَّذِينَ أَنْعَمْتَ عَلَيْهِمْ غَيْرِ الْمَغْضُوبِ عَلَيْهِمْ وَلَا الضَّالِّينَ

Ṣirāṭa llaḏīna anʿamta ʿalayhim, gayri l-magḍūbi ʿalayhim wa-lā ḍ-ḍāllīn.
el camino de aquellos a quienes has colmado de favores, no el de los que incurrieron en la ira ni el de los extraviados.

Después de alabar y de reconocer, el siervo pide una sola cosa: guía. No pide riqueza ni salud, sino el camino. La palabra ṣirāṭصراطCamino; el camino recto que pide la Fātiḥa.Ver ficha (صراط) es la misma que designa el puente que, según la tradición, habrá que cruzar el Día del Juicio.

Al terminar, quien la recita dice āmīnآمين«Así sea», al terminar la Fātiḥa o una súplica.Ver ficha (آمين), «así sea». No forma parte de la sura, pero la acompaña siempre.

El Corán en una sura

Muchos sabios han visto en la Fātiḥaالفاتحة«La que abre»: primera sura del Corán, recitada en cada unidad de la oración.Ver ficha un resumen de todo el libro: la unicidad de AllāhاللهEl cumplimiento de las cosas.Ver ficha, su misericordia, el Juicio, la adoración y la guía. Hay incluso un dicho, atribuido a ʿAlī aunque sin base segura, que lleva la idea al extremo: todo el Corán está en la Fātiḥaالفاتحة«La que abre»: primera sura del Corán, recitada en cada unidad de la oración.Ver ficha, la Fātiḥaالفاتحة«La que abre»: primera sura del Corán, recitada en cada unidad de la oración.Ver ficha está en la basmalaبسملةLa fórmula «En el nombre de Allāh, el Compasivo, el Misericordioso».Ver ficha, la basmalaبسملةLa fórmula «En el nombre de Allāh, el Compasivo, el Misericordioso».Ver ficha en su primera letra, la bāʾ (ب), y la bāʾ en el punto que lleva debajo.

Los sufíes amaron esa imagen del punto: lo más pequeño, de donde sale todo. Y le dieron vueltas al nombre de «Madre del Libro», que lleva dentro, como una madre a sus hijos, todo lo que viene después.

Siete versículos, diecisiete veces al día, desde hace catorce siglos. Pocas palabras se han dicho tantas veces en la historia humana.


Fuentes

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